may 20, 2020

Conferencia

La Red Comète. El camino de la libertad labrado por la resistencia

Behobia-Pausu. 07/03/2020.    videoVídeo       Cartel

Mitxelena.-Còmete-mugan¿Cómo salvar a la gente?
¿Cómo evitar una Europa fascista?
¿Cómo tejer Euskal Herria?
Sacamos a la luz héroes desconocidos recordando a quienes ayudaron a tejer la Red Comète.

Ponente: Joxe Mari Mitxelena
Gracias a la Red Comète 800 aviadores fueron salvados de las garras nazis durante la Segunda Guerra Mundial con la ayuda de mugalaris vascos.

Desde 1941 a 1944, más de 3000 personas tejieron una red de solidaridad y libertad en una Europa en guerra. Atravesando la Francia ocupada y la España franquista, salvaron las vidas de los aviadores que caían en Bélgica y Holanda. Así explicó que Euskal Herria fue un punto clave y a la vez estratégico en la confección de esta red, y pasar la muga no era tarea fácil en dos estados que poco tenían de seguros y democráticos. Muchos mugalaris hicieron una labor experta en la que llevaban generaciones trabajando. Los y las luchadoras por una Euskal Herria libre y democrática no dieron la guerra por perdida, y con nocturnidad, alevosía y desde el anonimato, organizaron y gestionaron una red que salvó muchas vidas.

Más de 700 personas arrestadas. Más de 290 personas asesinadas. Y aún así, nunca rompieron la red. “Eramos enemigos peligroso para los nazis y los franquistas, porque hicimos lo que hicimos voluntariamente y movidos por la solidaridad y las ansias de libertad”.

Con esta charla se puso nombre, apellido e historia a los hombres y mujeres que tejieron la red Còmete en Euskal Herria. Cómo desde su entrada – normalmente por tren- a Donibane o a Baiona, se trasportaba a los aviadores aliados, hasta Donostia o Gasteiz, para después seguir su camino a Gibraltar.

La mayoría de los aviadores caían en Bélgica u Holanda. Lo lógico, más práctico y menos recorrido -ergo, menos peligroso a simple vista- hubiera sido que cruzaran como pudieran el canal de la Mancha, en lugar de recorrer, jugandose su vida y la de mucha gente, toda la Francia ocupada y la España franquista. Pues, tal y como explica Mitxelena, valía mucho más hacer los más de 2.000 kilómetros a pie, a caballo o como fuera, hasta Gibraltar, que intentar cruzar desde Ostende (Bélgica) a Dover (Gran Bretaña), un “paseo” de menos de 150 kilómetros.

Los aviadores europeos venían sobre todo a Bélgica y al norte de Francia. Los alemanes ansiaban tomar estos aviadores presos, torturarlos, y sacarles información para ganar la guerra. Y el objetivo de la red Cómete era poner esos aviadores a salvo. Había más redes, por supuesto, pero la que pasaba por Euskal Herria era la Còmete, y en ella nos centramos.

La red comienza en Bruselas, y llevan a los aviadores a París en tren o coche. De ahí van a Burdeos o Dax. Y después a Angelu o Baiona. Aquí entraba la dificultad, pues hay que pasar la muga y llevarlos sanos y salvos hasta Donostia. ¿Y por qué empieza la red Còmete a funcionar en 1940 en Bruselas? Gracias a una mujer; Andrée De Jongh, enfermera bruseliense, apodada “Dedée” por la rapidez con la que movía a los aviadores caídos desde Bélgica hasta París.

Mientras esta red se está fraguando al norte de Europa en 1940, Euskal Herria está abatida e invadida. Iparralde ocupada por el régimen nazi, y Hegoalde por el franquista. Aun así, el gobierno vasco sigue activo, tejiendo una red de contactos por toda Europa. Hay muchos mugalaris también, que conocen bien los movimientos de los soldados de ambos lados de la frontera, y que están dispuestos jugarse la vida por la restauración de sus libertades y de la democracia.  Entre ellos están Manuel Iturrioz, Maritxu Anatol, Andresa Sanvicente,  Lezo de Urreiztieta o Kattalin Agirre.

Manuel Iturrioz vivía en Ziburu, y Lezo de Urreiztieta en un hotel de Lohitzune. Un día, Manuel convence a Lezo para asistir a una reunión en Baiona. Allí se encuetran con un coronel belga -conocido de Urreiztieta-. Éste les da una orden clara: “ Vosotros sabreís cómo, pero debéis montar un paso para pasar aviadores desde Baiona hasta Donostia”. Así comenzó a funcionar la red Còmete en Euskal Herria.

Lezo de Urreiztieta comienza a enredar a su vez a gente de confianza, siendo muchas veces ésta la respuesta. “ Si he de pasar animales o mercancía sí, pero a personas no ayudo a pasar”. Manuel Iturrioz es la piedra angular de esta red, quien se pone en contacto con Tomás Anabitarte, hijo de Hernani que se fugó de la guerra y vivía en Urruña, y comienzan a planear los diferentes caminos, las diferentes personas, y los diferentes lugares donde guarecerse.

Desde Donibane a Oiartzun, parece fácil el paso, pero son 12  horas a pie, con soldados heridos, y con presencia en ambas partes de la muga de soldados alemanes, guardias civiles españoles y gendarmes franceses.

En la parte peninsular sucedía algo curioso. Si la vía principal era el paso entre Lapurdi y Gipuzkoa, era la más vigilada. En cambio, el paso entre las dos Nafarroas también existía. Si bien era un camino más largo, era también más fácil, pues el dictador Franco nombró Navarra “provincia amiga”.

Esta red fue cosida gracias a la osadía de mucha gente que tenían todo que perder, y nada que ganar, salvo la vida de unos aviadores que ni siquiera conocían. Un morroi de un baserri, uan camarera de un hotel, un pastor, una ama de casa… Gracias a todas estas personas

Con esta charla, hemos querido alargar el hilo de la Red Còmete no solo geográficamente, también históricamente y sobre todo humanamente. Porque si de algo sabemos en este País, es no se le pueden poner fronteras a la libertad, y que cuando se lucha por unos ideales compartidos, nunca se está en el bando perdedor.

 



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